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viernes, 6 de agosto de 2010

Las personas tímidas o introvertidas suelen procesar el mundo de un modo diferente

Los científicos han encontrado diferencias en el modo en que las personas procesan el mundo a su alrededor. Las personas introvertidas o tímidas procesan el mundo de un modo diferente, lo que hace que haya diferencias en cómo responden a los estímulos. Los científicos han llamado a estas personas "altamente sensibles". Se trata de un rasgo de personalidad innato que se da en cerca del 20 % de las personas. Los niños altamente sensibles lloran con facilidad, les cuesta introducirse en situaciones nuevas, necesitan poco castigo y hacen preguntas inusuales o tienen pensamientos especialmente profundos.

La diferencia se encuentra concretamente en la atención al detalle. Las personas altamente sensibles tienen una mayor sensibilidad a los estímulos tanto externos como internos, incluyendo los sociales y los emocionales. Esta mayor sensibilidad a los estímulos se debe a una tendencia innata a prestar más atención a las experiencias y estímulos y a procesar la información con más profundidad. Tienen una mayor capacidad para captar detalles sutiles en su ambiente y procesarlos en profundidad.

Estas personas observan durante más tiempo antes de actuar, como si exploraran con sus mentes más que con sus cuerpos, les molestan más los ruidos o las multitudes, se ven más afectados por la cafeína y se sobresaltan con más facilidad. Prefieren tomarse más tiempo antes de tomar decisiones, son más concienzudos, necesitan más tiempo a solas para reflexionar y se aburren más fácilmente con las conversaciones intrascendentes o triviales.

Los investigadores utilizaron un cuestionario para separar a las personas altamente sensibles de las que no lo eran y luego utilizaron la resonancia magnética para comparar la actividad de los cerebros mientras buscaban pequeñas diferencias en imágenes. Algunas imágenes tenían diferencias obvias mientras que otras tenían diferencias sutiles. Las personas altamente sensibles miraban durante más tiempo las imágenes que presentaban diferencias sutiles y tenían una mayor activación en las áreas cerebrales implicadas con un procesamiento más profundo

Las diferencias en rasgos como introversión o neuroticismo se deben a a diferencias en la atención que prestan las personas al procesar la información sensorial y se ven afectadas por el ambiente. Por ejemplo, los niños altamente sensibles que se crían en un ambiente estresante están predispuestos a padecer ansiedad y depresión, que son componentes del neuroticismo, y timidez, que es a veces la causa de la introversión. Sin embargo, estos niños altamente sensibles, cuando se crían en un ambiente adecuado y de apoyo, son más felices, más sanos y más habilidosos socialmente que el resto de los niños. Parece que las personas altamente sensibles prestan más atención a indicios sutiles que les permiten saber, para bien o para mal, lo que los demás sienten o piensan.

Cuando viven en un ambiente negativo tienen más problemas que el resto de las personas (como ansiedad, depresión o fobia social), mientras que un ambiente positivo, los hace más empáticos, más felices, más perceptivos y con mayor capacidad para ayudar a otras personas.

Se trata de personas que se ven más afectadas por los acontecimientos negativos, que les pueden causar un mayor estrés o sufrimiento, pero también por los positivos, que les llevan a sentir una mayor alegría.

Este rasgo de personalidad se ha asociado con la introversión. Sin embargo, un 30% de las personas altamente sensibles son extrovertidas.


cepvi.com

La adicción a internet

Quizás un término más apropiado para definir este problema sería el de uso compulsivo de internet, pues se trataría de un problema similar al de la compra compulsiva o el juego patológico.

Si estar on-line está amenazando tu trabajo o arruinando tu matrimonio, es posible que tengas que deshacerte de tu ordenador, módem y libros relacionados con Internet de modo que no quede rastro de ellos en tu casa. De un modo similar a las medidas drásticas que un alcohólico toma cuando se desprende de todas las bebidas alcohólicas para empezar a recuperarse.

En un estudio dirigido por la psicóloga Kimberly S. Young, el comportamiento de 496 personas que utilizaban Internet con gran frecuencia se comparó con los criterios clínicos usados para clasificar el juego patológico, tal y como lo define el DSM-IV (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, cuarta edición). El juego patológico se considera el tipo de adicción más cercana a la adicción a Internet porque implica un fracaso del control de los impulsos sin la participación de un producto tóxico.

El término Internet en este estudio se define como cualquier sistema en línea o red (el mismo Internet, intranets, Compuserve, los sistemas de tablón de anuncios o newsgroups, etc). En el estudio participaron personas que usaban activamente Internet y respondieron a un anuncio. Un participante era clasificado como usuario dependientes de Internet si satisfacían cuatro o más de los siguientes criterios durante un período de 12 meses:

  • Se sienten preocupados con Internet (es decir, piensan en Internet mientras están desconectados).
  • Sienten la necesidad de utilizar Internet durante periodos de tiempo crecientes para alcanzar satisfacción.
  • No son capaces de controlar su uso de Internet.
  • Se sienten agitados o irritables al intentar reducir o parar su uso de Internet.
  • Utilizan Internet como una manera de escapar de los problemas o para aliviar un estado de ánimo negativo (sensaciones de desamparo, culpabilidad, ansiedad, depresión)
  • Mienten a sus familiares o amigos para ocultar su grado de implicación con Internet.
  • Ponen en peligro o se arriesgan a perder una relación significativa, un trabajo, u oportunidad educativa o profesional debido a Internet.
  • Lo siguen usando incluso si implica una gran gasto de dinero.
  • Se sienten mal cuando están desconectados (depresión y ansiedad crecientes).
  • Permanecen conectados durante más tiempo de lo previsto en un principio.

Las personas que no satisfacían tres o más de estos criterios durante un período de 12 meses fueron clasificados como usuarios no dependientes. De los usuarios activos de Internet que se ofrecieron voluntariamente para el estudio, 396 (239 hombres y 157 mujeres) fueron clasificados como usuarios dependientes, y 100 (54 mujeres y 46 hombres) fueron clasificados como usuarios no dependientes.

Aquellos clasificados como usuarios dependientes de Internet, "mostraban patrones de comportamiento significativamente adictivos. También descubrimos que el uso de Internet puede interrumpir definitivamente su vida académica, social, financiera y ocupacional de la misma manera que otras adicciones bien documentadas como el juego patológico, trastornos de la alimentación y alcoholismo", explica la doctora Young.

Aunque investigaciones anteriores encontraron que los hombres desarrollan principalmente adicciones relacionadas con la tecnología, "nuestros resultados mostraron que los participantes que más satisfacían estos criterios y tenían más probabilidades de desarrollar una adicción a Internet eran mujeres de mediana edad y desempleados de ambos sexos."

No obstante, pasar mucho tiempo conectado a Internet no necesariamente indica la existencia de una adicción. Muchas personas utilizan Internet en su trabajo, estudios, para relacionarse con amigos, etc. durante horas sin que esto les suponga problema alguno. En cambio, el adicto a Internet utiliza algo no adictivo en sí mismo (como puede ser Internet, los video juegos o un teléfono móvil) de una manera patológica que le crea problemas en su funcionamiento diario y malestar emocional, pues lo utilizan como un modo de escapar de sus problemas, de una realidad que no les gusta o de emociones que consideran demasiado desagradables y no desean sentir. Es decir, no es que Internet produzca adicción, sino que las personas se vuelven adictas a algo, incluido Internet, como un modo de escapar de una realidad que consideran desagradable o amenazante.

¿Qué puedes hacer si utilizas Internet de una forma compulsiva?

Una vez que has reconocido que tienes un problema en tu uso de Internet, lo primero que has de hacer es tratar de descubrir qué es lo que te está llevando a comportarte así. Analiza tu vida, tus relaciones, tu trabajo, a ti mismo/a y pregúntate qué es lo que no te gusta, qué está faltando en tu vida, que debería cambiar, qué necesitas. Dedica tiempo a este análisis, escribe un diario, hazte preguntas y busca respuestas. Sobre todo pregúntate de qué estás huyendo o qué te causa tanto dolor que haces todo lo posible por no verlo.

Posiblemente este autoanálisis te resulte muy doloroso, pues precisamente es de lo que estás huyendo. Por eso, es muy importante estar dispuesto a soportar el dolor emocional y convencerte de que vale la pena y estás dispuesto a soportarlo por duro que parezca porque eso te aportará un gran crecimiento personal

cepvi.com


jueves, 29 de julio de 2010

El malhumor es signo de frustración

El malhumor es una actitud negativa hacia si mismo, las demás personas y las cosas; y los malhumorados se pueden jactar de una sola cosa: de su mal carácter.

Tenemos que creer el hecho indiscutible que nos enseña que si estamos mal predispuestos es altamente probable que las cosas que intentamos hacer salgan mal, que nos llevemos mal con la gente, que nuestras relaciones no se mantengan, que no podamos construir nada que tenga una base sólida.

El malhumorado está cerrado y no acepta los cambios.

Estar en el mundo exige estar predispuesto a cambiar, porque la vida es movimiento y cambio y las circunstancias también cambian.

Una actitud de apertura exige en primer lugar aceptar las cosas como son y esto nos mostrará que en la medida que las aceptamos nos abrimos a la posibilidad de que éstas cambien, porque todo lo que se resiste persiste.

Para vivir en sociedad es indispensable desarrollar una gran capacidad de tolerancia, porque los otros son diferentes, piensan distinto y están particularmente interesados en su propio mundo.

Por estos motivos, la comunicación es simplemente un verdadero milagro, que se produce únicamente cuando existe tolerancia y respeto por el otro, en tanto que otro, o sea cuando se puede salir de uno mismo para poder comprender ese otro universo que es el otro.

Todos somos testigos de la discordia que existe en el mundo debido a la intolerancia, por cuestiones políticas, racistas, religiosas, culturales, etc., y no creo que haya un solo ser humano que esté conforme con el estado en que se encuentra la civilización en este momento.

Sin embargo, cada uno en particular colabora inconscientemente para que esta situación no cambie; porque el cambio comienza por cada individuo y su buena relación con su entorno y solamente de ese modo se puede irradiar al resto del mundo.

Nada se soluciona si estamos de malhumor, al contrario, las cosas que rechazamos perduran y también pueden empeorar; el amor termina, las relaciones se destruyen y lo peor de todo es que los hijos aprenden a ser iguales.

Se puede medir el grado de mal humor de un sujeto cuando maneja su auto, porque el auto es la identidad que adquiere en la calle, cuando está al volante, de acuerdo al poder del vehículo que tiene.

Cuanto más grande el auto más grande es el ego y más deseos de atropellar a los otros tienen sus dueños.

Lo mismo pasa con el dinero, cuanto más dinero más egoísmo para acumular poder y tener la posibilidad de someter a los demás.

Pocos piensan que el final de la vida es igual para todos y que las mortajas no tienen bolsillo y también no son muchos los que se dan cuenta que lo más valioso de este mundo es poder estar en paz con uno mismo.

La paz interior sólo se consigue cuando se comienzan a ver los verdaderos valores de la vida y uno puede tomar conciencia de lo insustancial de las cosas materiales, de lo poco que duran y del hecho trágico de que nunca terminan de satisfacernos del todo.

El malhumor es signo de frustración; es la expresión del desencanto, del sentimiento de impotencia que genera el creer que tenemos la culpa de todo lo que nos pasa.

Podemos cambiar nuestra vida siempre, pero nunca tomando el camino que no es para nosotros; porque cambiar significa atreverse a ser el que uno es y dejar de ser como los demás.

Podemos cambiar hoy mismo, porque los seres humanos no nacemos malhumorados, sólo adquirimos un mal hábito para descargar en los demás la hostilidad que tenemos hacia nosotros mismos.

No hay nadie más feliz que un bebé, porque no especula, es como es, vive el momento, no tiene rencores ni resentimientos, expresa sus emociones, y sólo apetece lo que le corresponde naturalmente.

Aprendamos a ser como un bebé, recuperemos la inocencia perdida, prioricemos a los afectos y alegrémonos por las cosas sencillas de la vida.

psicologia.laguia2000.com

¿Qué es lo que hace que algunas personas se sientan inseguras y otras no?


Sin duda, el sentirse inseguro y tener miedo a arriesgarse a tomar una decisión, es un rasgo de carácter que se relaciona con nuestras experiencias de la infancia; porque básicamente toda persona sana viene al mundo con los recursos que necesita para desenvolverse normalmente en su ambiente.

El hombre como especie es el más indefenso, porque no puede sobrevivir si no recibe cuidados desde que nace hasta que crece y se pueda manejar solo.

El resto de las especies adquiere independencia más rápido y algunos hasta pueden defenderse solos al poco tiempo de nacer. Es más, si alguno de ellos se resiste a realizar por si solo lo que le corresponde en su momento, se lo abandonará a su suerte para que aprenda.

Eso sucede por ejemplo con las aves, que empujan del nido a las crías en el momento indicado para que aprendan a volar.

Los humanos, sin embargo, son capaces de permanecer con su madre mucho tiempo, a veces para siempre, cuando entre madre e hijo se establece una relación simbiótica.

La persona que aprende a ser dependiente es insegura, no confía en si misma, tiene miedo de asumir responsabilidades, de comprometerse y de tomar decisiones propias, debatiéndose casi siempre en un mar de dudas, para evitar cometer errores.

Estar demasiado seguro de nuestras decisiones en esta vida no es posible, porque existen los otros, seres libres como nosotros que pueden interferir en nuestra propia libertad y nosotros en las de ellos y ocasionar conflictos.

La persona segura de si misma sabe que se arriesga, porque en toda decisión siempre existe un riesgo.

El inseguro no quiere arriesgarse, porque tiene miedo y anhela el estado de seguridad que le brindó el útero materno, donde recibía lo que necesitaba, disfrutaba de la temperatura ideal y donde se sentía contenido, protegido y cuidado.

Pero el hecho de nacer, ser arrojado al mundo y existir, es otra cosa bien diferente, porque hay que adaptarse a condiciones muy distintas; y esta adaptación sana depende de los estímulos que se reciban.

Vivir exige un mínimo de audacia porque no hay certezas, solo hay probabilidades, pero si aprendemos a mirar, podremos comprobar que existe un orden que siempre surge después de cualquier desorden y que la intención es más importante que el error.

La naturaleza nos enseña que si respetamos su ritmo y sus leyes, podemos sentirnos más seguros que si hacemos lo contrario, porque la ley de causa y efecto nos muestra que lo que pasa se relaciona con lo que hacemos.

El caos es el producto de la sin razón, o sea que si actuamos en forma lógica y coherente es probable que nuestras decisiones sean las correctas.

El desarrollo de la tecnología ha favorecido a la humanidad en muchos aspectos, pero también ha separado al hombre de la naturaleza y lo ha hecho sentir ajeno a ella creando en el él un sentimiento de aislamiento.

Esa sensación de no verle sentido a la existencia hace que el hombre se sienta inseguro creyendo que puede sucederle cualquier cosa, al margen de sus decisiones, y por eso tenga miedo, se sienta inseguro y desee inconscientemente volver al útero materno para volver a sentirse contenido y protegido.

Los que se sienten seguros tienen fe, creen en ellos mismos, aprovechan esta oportunidad que tienen de vivir y se arriesgan, porque intuyen que vivir tiene un significado y que todo lo que hacen puede tener una consecuencia que los trascienda.

La naturaleza tiene misterios que aún no conocemos, puede que oculte todavía secretos que ni siquiera todavía nos atrevemos a imaginar.

psicologia.laguia2000.com

lunes, 26 de julio de 2010

La importancia de la relajación

Por Ana Palacios Gimeno
Psicóloga, Terapia Psicorporal

El hombre ha perdido la habilidad instintiva de conocer sus propias limitaciones, la capacidad de esfuerzo y la posibilidad de relajarse de una manera adecuada. Con las prisas y el estrés de la vida diaria, la relajación ha llegado a ser un arte para recuperar nuevas fuerzas. Deberíamos conservar este arte por encima de todo.

Existen actualmente muchas técnicas de relajación. Pero entre las técnicas clásicas, la de Jacobson ocupa un lugar relevante al haber sido objeto de investigaciones y aplicaciones clínicas.
Los pioneros en el campo de la relajación Jacobson y Schultz, ya vislumbraron la enorme importancia que la tensión y los estados emocionales podían tener en la aparición y desarrollo de numerosos problemas médicos.
Jacobson, en sus primeros trabajos que se remontan a los años treinta, defendía su aplicación terapéutica a problemas tan diversos como el insomnio, dolor crónico hipertensión ansiedad y fobias.

El término relajación tiene diversos sentidos: desde un punto de vista psicológico, reposo, distensión, apaciguamiento, abandono, renuncia, un dejarse llevar. Desde un punto de vista médico, reducción de la tensión corporal. Sin la evolución de la medicina psicosomática la relajación no hubiera nacido en Occidente, entendiendo la medicina como la unión estrecha entre nuestro cuerpo y nuestra mente.

Toda emoción entraña una tensión, que está asociada a una variación de nuestras estructuras musculares. Rara vez tenemos consciencia de nuestros músculos. Muchos si no son usados terminan por atrofiarse. El hombre sobrefatigado y superactivo, al no tener en cuenta su fatiga muscular, será preso de contracciones inhabituales y permanentes sin darse cuenta de ello y posteriormente repercutirá en su estado de ánimo.

Una ligera tensión de un músculo en reposo es necesaria para la vida, es lo que llamamos tono muscular. El organismo trata de reducir el tono a un estado de equilibrio casi constante, pero no siempre lo consigue y de ahí la importancia de tomar consciencia del tono mediante técnicas de relajación (Eutonía)
La tensión se manifiesta de una manera muy personal para cada uno de nosotros.
Uno apretará la mandíbula, otro contraerá el estómago, y un tercero tendrá calambres con frecuencia. Saber relajar cada parte de nuestro cuerpo de una manera puntual, será la finalidad de la relajación.

La Relajación tiene que aprenderse como cualquier otra actividad. No se produce de forma espontánea. Pocos son los sujetos que pueden relajarse cuando quieren aunque lo deseen de verdad. Especialmente mas difícil si se está ansioso.

El objetivo fundamental es dotar a la persona de la habilidad para hacer frente a situaciones cotidianas que le producen tensión o ansiedad. Actividades rutinarias que se llevan a cabo con más tensión de la necesaria. Situaciones ante las que la persona experimenta ansiedad o estrés.

Es de gran importancia en relajación, Una adecuada respiración que oxigene adecuadamente el organismo. Los patrones incorrectos de respiración se caracterizan por ser acelerados y de poca intensidad, una respiración en definitiva superficial.
Aunque respirar es en gran medida un proceso automático e involuntario se puede realizar de manera consciente, regulando su velocidad profundidad y ritmo. Una respiración profunda mantiene a la persona físicamente activa, intelectualmente lúdica y ayuda a equilibrar emociones.

Muchas enfermedades tiene la tensión como factor desencadenante. El cuerpo se queja a través de nuestros síntomas. Cuando menos escuchemos nuestros sentimientos y emociones, más sufriremos corporalmente.

El cuerpo se lamenta cuando la mente sufre.Sin embargo tratar de recurar la capacidad innata de expresión, de respiración y relajación, nos ayudará a sanarnos y ganar en tranquilidad y salud.

www.copsrioja.org/

domingo, 25 de julio de 2010

La inteligencia emocional, componente básico de la personalidad

El deseo es el arte que implica cada pulso de vida, provoca placer, nos permite crecer y avanzar y nos ayuda a reinventarnos en busca de la libertad como personas.

"Deseo", del latín "desidium", es "la acción de desear" , es "la cosa deseada", es "la fuerte inclinación de la voluntad hacia el conocimiento, consecución y disfrute de algo", es "el anhelo de saciar un gusto". Éstas son algunas de las múltiples definiciones de "deseo", que podemos encontrar en diccionarios, enciclopedias y otros medios de consulta.

El origen del deseo es una emoción

El deseo es la consecuencia de un sentimiento provocado a su vez por una emoción. La emoción es "el interés expectante con el que se participa en algo que está ocurriendo", es una alteración del ánimo intensa y pasajera que aparece junto a una conmoción somática. La emoción es un estado afectivo o reacción subjetiva al ambiente para adaptarnos a él.

Se trata por tanto de un fenómeno psicológico que altera la atención transformando ciertas conductas en respuestas del individuo, y es a la vez un fenómeno fisiológico que maneja respuestas como las expresiones faciales, los músculos, la voz y el sistema endocrino para el comportamiento más efectivo. Las emociones son influencias innatas y aprendidas, que posicionan al individuo frente a su entorno para poder adaptarse a él. Charles Darwin observó a los animales (a los primates sobre todo) y su amplia variedad de emociones, cuya función era básicamente social, para hacer posible la supervivencia de la especie.

Categorías de las emociones y sus funciones

Las emociones se agrupan en seis categorías básicas, con unas funciones características pero siempre con una finalidad común a todas ellas, que es la adaptación.

  • Miedo: anticiparse a una amenaza o peligro. Provoca inseguridad, incertidumbre y ansiedad. Su función es la protección ante una situción amenazante.
  • Sorpresa: es asombro, desconcierto, sobresalto. Su función es orientarnos frente a la nueva situación.
  • Aversión: es asco, disgusto, rechazo. Provoca al individuo alejarse de esa situación. Su función es el rechazo.
  • Ira: es furia, irritabilidad, enojo, rabia. Produce resentimiento. Su función es la destrucción.
  • Alegría: es euforia, diversión. Provoca bienestar y seguridad. Su función es repetir o reproducir la situación que ha causado esa alegría.
  • Tristeza: es pena, pesimismo. Produce soledad. Su función es la reintegración personal.

La inteligencia emocional

Es la capacidad que posee el individuo de conectar las emociones consigo mismo, de interactuar con el medio que le rodea de forma positiva y objetiva, para poder verse y conocerse a sí mismo y a los demás, y para saber lo que siente. Según Daniel Goleman, la inteligencia emocional la configuran una serie de habilidades con las que el individuo puede expresar y controlar sus sentimientos tanto en lo personal como en el ámbito social, gracias a su motivación, perseverancia, empatía y agilidad mental.



Desde que nacemos nos educan enseñándonos dentro de unos patrones de conducta que nos obligan a aprender comportamientos esperados o "lógicos" según el sexo, el lugar o la cultura. Son patrones que nos limitan, nos oprimen y nos reprimen la capacidad de expresarnos libremente de acuerdo con nuestro Ser interior, alejándonos de él y en consecuencia de nuestra esencia individual. Son patrones aprendidos que nos limitamos a repetir, desconectándonos así de lo que sentimos y somos.

Conectarnos con nosotros mismos, escuchándonos para saber lo que sentimos, nos enseña y nos permite aprender cada día, y avanzar en ese camino que nos conecta con todo y todos los que nos rodean, de manera que podemos interactuar dando y recibiendo de la manera más óptima, para poder ser más felices.

Individuos emocionalmente inteligentes

Las características que definen a los individuos con una inteligencia emocional alta son las que les posibilitan una interacción positiva y una adaptación adecuada que les ayuda a sentirse bien con ellos mismos y con su entorno, y ser felices.

  • Alta autoestima.
  • Actitud positiva.
  • Generosos consigo mismos y con los demás porque saben dar y recibir.
  • Empáticos, porque saben ponerse en el lugar del otro.
  • Reconocen sus propios sentimientos.
  • Capaces de expresar sentimientos positivos y negativos.
  • Capaces de controlar sentimientos positivos y negativos.
  • Motivados, ilusionados e interesados.
  • Poseen valores alternativos.
  • Superan dificultades y frustraciones.
  • Equilibran exigencia y tolerancia.

Entre los deseos y las emociones se encuentran los sentimientos

Los sentimientos están causados por emociones, y son ellos los que provocan los deseos. Existen numerosas corrientes y teorías filosóficas sobre los sentimientos para definir su origen, su función y su forma de afectar al individuo. Un sentimiento siempre es el resultado o la reacción de una emoción o estímulo; es decir, la percepción real de sensaciones, que nos hacen posicionarnos de acuerdo a nuestra moral, a nuestra ética y a los patrones que nos han enseñado. Son una especie de recorrido entre la emoción y el deseo final.

Las definiciones de "deseo" según distintas teorías filosóficas nos dan una idea de este amplio concepto, según diferentes interpretaciones y una visión compleja y extensa. El deseo se podría entender como un pulso vital de uno mismo, como la expresión del individuo manifestándose ante sus sentimientos para acabar saciando un gusto. El deseo es un impulso en sí mismo, una reacción en busca de placer, que desborda al individuo, que le hace manifestarse casi de manera espontánea, proyectándose y lanzándose a aquello que le saciará. El deseo es improvisación y desorden de forma inmediata.

El individuo puede llegar a ser esclavo de sus deseos, pero no puede vivir sin ellos, y en la medida en que sea capaz de saciarlos podrá sentirse satisfecho y feliz. El deseo se convierte en otra forma de respirar para poder sentirse vivo. Como afirma Eduard Punset en su libro "El alma está en el cerebro", "el deseo reivindica la vida, el placer, la autorrealización y la libertad".

eligenciaemocional.suite101.net

Algunas emociones son perjudiciales y pueden provocar enfermedades

11-dic-2009 Milagros Durán

Las emociones negativas, como la tristeza, la ansiedad y la ira, pueden afectar nuestra paz interior cuando se vuelven recurrentes.

Cada día podemos estar sometidos a muchas presiones en el trabajo, en la familia o simplemente en la calle. Si vamos conduciendo nuestro vehículo puede ser que la actuación imprudente de otro conductor nos haga estallar de ira. O tal vez, ante una pérdida financiera o afectiva estemos experimentando sentimientos de tristeza frecuentes. Algunos estudiantes pueden sentir mucha ansiedad antes de un examen. Otros pueden sentir mucha presión al asistir a una entrevista de trabajo.

Las emociones son reacciones naturales en los seres humanos. Pero hay que tener cuidado con ciertas emociones porque pueden ser nocivas para nuestra salud. Las que podemos calificar como negativas, como la tristeza, la ansiedad o la ira, cuando se vuelven recurrentes pueden afectar nuestra paz interior e incluso nuestra salud física o mental.

La vida de toda persona es una suma de muchos factores, retos, logros, aciertos y fracasos. Cuando sobreviene un fracaso, tal vez un divorcio o la pérdida de un ser querido, algunas personas pueden sentir una tristeza desmedida, o tener pensamientos negativos frecuentes. Cuando esto sucede, hay que actuar para poner cada situación en su justo lugar.

¿Qué es la salud emocional?

Se considera que una persona disfruta de salud emocional cuando controla sus pensamientos y emociones. Son personas que tienen alta autoestima y saben cómo llevarse bien con los demás. No están exentas de problemas pero son capaces de verlos en perspectiva. La buena noticia es que quienes no la tienen también pueden lograrla; eso sí, trabajando en ello.

Para Eva Salas, psiquiatra y psicoterapeuta del Hospital de Clínicas Caracas, “somos lo que pensamos. Si tenemos pensamientos negativos, vamos a tener emociones negativas”. Apunta que “hay personas que tienen la creencia de que las emociones no deben manifestarse y por lo general, en vez de exteriorizarlas, se las tragan. Incluso dicen con cierto orgullo: es que yo nunca lloro. Pero si sientes ganas de llorar, debes llorar, porque eso causa alivio. Igual pasa con la ira, que hay gente que la acumula, no la exterioriza, entonces es cuando se producen las explosiones".



Es sano expresar la rabia en el momento que se siente, de una manera firme, adecuada, sin agresión, simplemente comunicando a los demás aquello que nos desagrada.

Enfermedades asociadas a las emociones

Entre las dolencias más frecuentes asociadas con las emociones están: la gastritis, úlceras, fibromialgia, mareos, dermatitis, dolores de cabeza y todo tipo de disturbios gastrointestinales.

El profesor de yoga y escritor español Ramiro Calle, en su libro Guía Práctica de Salud Emocional, señala que "la mayoría de los seres humanos tenemos un lado difícil o neurótico, tenemos que trabajar pacientemente sobre nosotros mismos para irlo conociendo”.

Mas aun, destaca: “Sin duda, hay una estrechísima relación entre las emociones y el sistema inmunológico y, como dijeron los yoguis hace milenios, hay emociones que son balsámicas e incluso favorecen la longevidad, así como las hay tóxicas que perjudican gravemente la salud, consiguiendo frustrar el bienestar físico y mental. Por ejemplo, las reacciones de ira, descontento, ansiedad y estrés perjudican gravemente el sistema endocrino y desorganizan el reloj biopsíquico".

Buscar el equilibrio interior

Considera Calle que, para que exista una buena salud física, también tiene que haber un equilibrio mental y emocional. Subraya que "en la senda hacia la salud emocional hay que aprender a no reaccionar desmesurada o neuróticamente”.

Controlar los pensamientos, de acuerdo con el autor, también es necesario, porque los pensamientos negativos se vuelven ladrones de la felicidad.

En la senda hacia la madurez emocional es necesario abolir las tres raíces de lo pernicioso: ofuscación, avidez y aversión; y cultivar las raíces de lo beneficioso: lucidez, generosidad y amor.

Receta para manejar la ansiedad

Ramiro Calle propone tres elixires poderosos para mejorar nuestra vida: brindar amor, tener compasión y experimentar la alegría compartida; es decir, disfrutar de las alegrías de los demás.

Eva Salas recomienda algunas pautas para manejar las emociones de manera adecuada:

  • Acudir a un terapeuta, psiquiatra o psicólogo para buscar orientación si sentimos que estamos inmersos en un caos emocional.
  • Expresar los sentimientos y emociones, sin "tragárselos".
  • Si hay algún evento que nos está afectando, reflexionar acerca de qué pasó y por qué nos afectó.
  • Evitar, en lo posible, exponerse a determinadas situaciones que produzcan malestar.
  • Hacer ejercicio. Caminar siempre es bueno para combatir la tristeza.
  • Si se trata de una persona muy ansiosa, debe intentar revisar dentro de ella si lo que siente está en consonancia con los hechos o es una reacción desmedida.
  • Seguir una alimentación sana, basada en muchos vegetales, frutas y alimentos ricos en fibras (integrales).
crecimientopersonal.suite101.net/

sábado, 24 de julio de 2010

La reflexología ayuda a aliviar el estres


Con la premisa de que las extremidades inferiores están conectadas con la corteza cerebral, el tratamiento puede utilizarse tanto para el abordaje de síntomas puntuales como para la elaboración de emociones profundamente arraigadas
La reflexología es una técnica o terapia complementaria y natural cuyos orígenes aparentemente pueden remontarse cuatro mil años atrás, hasta las civilizaciones egipcia y china, en las cuales se utilizaba como una especialidad más de la incipiente práctica médica.

El objetivo de esta práctica es estimular las zonas reflejas de los pies que a su vez están en comunicación con las partes del organismo a las cuales representan. Este lazo se da a través de más de siete mil terminaciones nerviosas ubicadas tanto en la planta del pie como en la parte del empeine.

La planta de los pies según la reflexología
Valiéndose de mapas, el terapeuta será el encargado de delinear desde la primera sesión mientras la cual dialogará con la persona que recurra a la consulta, cuáles son las instancias de la terapia que habrá que atravesar. Para trabajar los diferentes puntos y siempre considerando a la persona íntegramente, esto es como la unión del cuerpo y el espíritu, el terapeuta utilizará sólo sus manos.


“Las sesiones duran una hora. Los primeros 20 minutos se destinan a que la persona que recurre a la reflexología nos cuente qué le pasa, qué siente y cuáles son las razones que la impulsaron a consultar. Luego hay 40 minutos de masajes, 20 para cada pie. La idea es poder determinar el grado de registro que cada persona tiene de sus propias contingencias, pues entretanto muchos llegan con un síntoma o tema puntual como por ejemplo dolores de cabeza o de estómago; otros llegan con situaciones más complejas de estrés, ansiedad o angustia que habrá que ir desentramando”, indicó en diálogo con Pro-Salud News la reflexóloga, María Elena Schiariti.

“En los pies aparecen reflejados todos los órganos, con lo cual yo una de las primeras cosas que hago es ‘leer’ los pies para poder tener una noción integral y holística -esto es en la cual se combinen el cuerpo, la mente y lo espiritual- de lo que está ocurriendo con cada persona. Esto es importante puesto que en muchos casos los síntomas físicos obedecen a diversas emociones que están contenidas”, aclaró Schiariti.

El tratamiento, esto es la frecuencia, intensidad y duración del mismo será determinado en base a cada caso y teniendo en cuenta las diferentes patologías; aunque los especialistas sugieren que lo ideal sería contar con la reflexología como una terapia alternativa y complementaria a otras psicológicas o psiquiátricas.

“La reflexología es una compañía, una técnica que escolta a la persona en las diferentes fases de su vida y en las cosas que le van sucediendo. Con ella se puede trabajar el estrés, la constipación, la ansiedad, la angustia y el dolor de cabeza por citar algunos ejemplos; pero a su vez al tratar todos los puntos del pie, se empieza a caminar más y mejor, cambia el humor y es posible enfrentar situaciones problemáticas como una mudanza, una separación o un conflicto de trabajo con mejor energía”, añadió María Elena Schiariti, quién al ser consultada por Pro-Salud News sobre el rol de la terapeuta concluyó: “Lo que hace la persona encargada de llevar adelante está técnica es cuestionar, indagar, ver que está sucediendo con la persona que llega a la consulta para luego ir modelando como si fuera una arcilla, las articulaciones del pie para que estén como deberían estar. La reflexología, no obstante, no implica aconsejar ni dar opiniones”.

infobae.com

El perdón es sanador


De una u otra forma perdonar y ser perdonado forma parte de nuestras vidas.

Perdonamos a quien nos ha hecho algún daño y nos produjo sufrimiento, y nos sentimos aliviados, en el momento que nos perdona alguien por haberle infligido algún perjuicio.

La ira, el resentimiento, la aflicción, la amargura, el rencor y el desengaño generan estrés e impactan la salud del ser humano. El sentimiento de culpa además.

Cuando las personas recuerdan un episodio de desdicha o agravio aumenta la presión arterial, el pulso y el tono muscular. Entretanto que al perdonar o sentirse perdonado, además de recuperarse los estándares normales de salud, las personas se sienten calmadas y tranquilas.

Distintos autores han encontrado que después del perdón, personas que habían padecido de dolores de espalda, nauseas, insomnio, pérdida de apetito, dolores de cabeza, entre otros síntomas, dejaron de percibirlos.

Perdonar es sanarse, una cura tanto psicológica como físicamente, es desarrollar las paces con uno mismo.

Desde un punto de vista religioso, ser perdonado es vital para vivir en “estado de gracia”. En el Budismo, el perdón representa verter a un lado los pensamientos negativos que dañan nuestro cuerpo. Vivir con odio y sentimientos de venganza nos hace hacer una personalidad distinta a lo que somos, basada en el dolor, la angustia y el desconsuelo. Como alternativa, el Budismo nos invita a vivir con amor, amabilidad, tolerancia, compasión y ponderación.

Los seres humanos no somos perfectos y tenemos dos opciones: O vivimos asentados en los defectos, el rencor y los errores, o crecemos fundamentados en los aciertos, el amor y el perdón. Nuestros padres poseen virtudes y fallos. Si no perdonamos sus errores, no veremos sus bondades y estaremos frustrados. Igual será con nuestros hermanos, parientes, amigos, vecinos, compañeros de trabajo.

De igual manera, debemos perdonarnos a nosotros mismos. Muchas veces no reconocemos nuestras propias faltas puesto que no sabemos perdonarnos. Pero en el fondo, la culpa pasa a formar parte de nuestras vidas, afectando nuestro comportamiento. Nos endurece y podemos lastimar a los demás. En ocasiones, puede sumirnos en tristeza y depresión. Perdonarnos a nosotros mismos es admitirnos como somos. Con los bueno y lo no tan bueno.

Para perdonar y perdonarnos debemos desarrollar un inventario del daño que nos produjeron. Asimismo, revisar lo que hicimos que haya perjudicado a otros.

Acéptese y perdónese, y luego perdone a quien le provocó dolor. Piense que al igual que Usted, además merece una oportunidad. Si lo requiere, busque ayuda profesional.

Fuente: psicologiaparatodos.com

jueves, 22 de julio de 2010

Cambiar el cerebro para cambiar el mundo

Redes (25/04/2010): Cambiar el cerebro para cambiar el mundo




Estamos programados, más que cualquier otro animal, para cambiar, para aprender y para dejar que nuestro entorno moldee el sustrato de nuestros pensamientos: el cerebro. Si queremos mejorar nuestro comportamiento con los demás y con nuestro entorno natural habrá que trabajar en ello desde los primeros años, como hacemos para aprender a hablar o a tocar un instrumento. En Redes, escuchamos las propuestas de Richard Davidson, neuropsicólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison, para mejorar la educación. Con el psicólogo Daniel Goleman, también descubriremos cómo consumir en el futuro para ser unos mejores huéspedes de este planeta.

Aprender a autovalorarse

Para llevar una vida sana y feliz, necesitamos en primer lugar querernos a nosotros mismos. Es imposible disfrutar de las cosas si no existe una autovaloración positiva. ¿Te apetece conocer pautas para aprender a quererte más?. A continuación te proponemos algunas formas.

Una visión realista del mundo

La primera propuesta consiste en desarrollar una visión realista del mundo y de tu lugar en él. Para tener un pensamiento realista positivo puedes apoyarte en:

- Darte cuenta de tu propio valor: Recuerda que eres único y especial. Nadie puede pensar y actuar como tú. Haz un recorrido de tu papel y desempeño en tu familia, trabajo, relación con amigos, en tu vivienda, lo que aportas a cada uno de estos factores. Recuerda que sin ti nada sería del mismo modo.

-Acepta que no eres responsable de las emociones de los demás: Las reacciones que los otros tienen hacia sí y su entorno es el resultado de sus creencias e interpretaciones. Tú sólo eres responsable de tus actos y sentimientos.

-Busca hechos más que opiniones: No importa quién tiene razón sino lo real. Intenta obtener suficiente información acerca de ti, de los problemas, de otras personas y de las situaciones que te rodean. Tómate tiempo para pensar en ello desde tu punto de vista. No aceptes sin más los pensamientos y creencias de los otros.

-Acepta tus debilidades y errores: Diferencia entre tu "yo" y "tus errores". Hay una diferencia entre tu comportamiento y tu persona. Aprende a reírte de tus errores y tonterias. El humor es una forma de naturalizar y desdramatizar la vida.

Aprender a no compararte con los demás

La segunda manera de autovalorarte es aprender a no compararte con los demás. A menudo nos sentimos desdichados y de segundo orden porque nos comparamos con otros. Solemos acrecentar las virtudes de las otras personas y por tanto, menospreciar las nuestras.

Una frase sana sería "no soy inferior, no soy superior, simplemente soy yo". Tu eres único, y debido a tu singularidad es imposible que hagas algo exactamente igual que otro, por tanto, no te tortures. Sólo puedes hacer las cosas en tu estilo propio y poniendo lo mejor de tu capacidad. No obstante, si otro no aprecia suficientemente tu valor, es su problema.

Procura pensar un mayor número de cosas positivas

La repetición continuada de una idea, tiende a formar parte de tu sistema de creencias. Ésta es la forma más común en que se adquieren las creencias negativas. Al pensar en alguna crítica que te hayan hecho, has podido llegar a exagerarla hasta proporciones exageradas, y repitiéndola una y otra vez, la has podido convertir en una parte de tu realidad. Esto acaba por disminuir tu autoestima y hace que termines perdiendo oportunidades valiosas de crecer y disfrutar.

Dos trucos son: recuerda tus puntos fuertes con regularidad, e intenta mirarte al espejo para decirte cosas positivas a menudo (puedes hacerlo mientras realizas alguna actividad cotidiana como maquillarte o peinarte).

Tratar muy bien a las personas que te rodean

Es la cuarta forma de autoestima. Para ello, puedes hacerles cumplidos. Regalar piropos a los demás, es otra forma de elevar tu autoestima, ¿cómo funciona?. Cuando les dices cosas positivas, los otros se sienten mejor consigo mismos y, por tanto, te tratarán agradablemente.

Tener buenas relaciones interpersonales te servirá para que te den apoyo incondicional y además te ahorrará problemas.

Limita el número de compromisos que contraes

Si eres de las personas que tienen una elevada necesidad de aprobación, probablemente digas sí a todas las peticiones que te hacen. Así, o bien no puedes cumplir todas, o bien sacrificas tus propias necesidades. Esto puede hacerte sentir incapaz y puede disminuir tu autovaloración. Si sueles comprometerte en exceso, limita el número de compromisos que asumes. Comprométete sólo si estás seguro/a de que: estás en condiciones de cumplir, estás dispuesto/a a hacer el esfuerzo para cumplir y si realmente quieres cumplir.

La última propuesta es usar tu imaginación de modo positivo

La repetición frecuente de experiencias positivas hará que te sientas de este modo. Está comprobado que una diferencia entre las personas con baja autoestima y las que la tienen alta, es el tipo de recuerdos que usan. Las de baja autoestima se detienen en experiencia negativa y fracasos, mientras que las de alta autoestima dedican tiempo a recordar y disfrutar de recuerdos positivos. Párate a pensar en todas aquellas situaciones vividas tan agradables.

Agosto 2003

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Reir tiene efectos terapeúticos

Cada vez que alguien se ríe mueve 420 músculos. La risa mejora el estado de ánimo y el sistema inmune de quien se ríe, disminuyendo su estrés y tensión arterial
Diario Médico

La carcajada tiene efectos terapéuticos, aunque para que sea verdaderamente útil ha de cambiarse el modo de pensar mediante el entrenamiento de la memoria, la percepción y la dirección de los pensamientos.

Hubo un neurólogo francés llamado Guillaume Duchenne que aplicando una corriente eléctrica en la cabeza de los pacientes les hacía sonreír. Esta risa automática no provoca beneficios, pero la risa clara y relajada, sí, lo que mejora el estado de ánimo y el sistema inmune de quien se ríe, disminuye su estrés y baja la tensión arterial.

La risa tiene que venir de dentro a fuera, afirma José Elías, psicólogo y autor de Guía práctica de risoterapia. Una sonrisa sólo mueve dos labios, pero la verdadera risa mueve 420 músculos y cambia radicalmente la actitud de las personas; les hace ver las cosas desde otra óptica más positiva.

La risoterapia no pretende que el paciente se ría sin más. Se busca ofrecer estrategias y habilidades para cambiar la forma de ver la realidad y reírnos. Existe una psicología del positivismo que usa herramientas cognitivas para mejorar el estado de ánimo de personas con afecciones psíquicas o de cualquier otro paciente. La risoterapia sólo es la parte física que tiene que basarse en un trabajo psicológico de base.

Un estado de ánimo positivo se basa en tres factores: la memoria, la percepción y la dirección de los pensamientos. La felicidad se ha comparado con una colina rodeada por dos ríos: el del recuerdo y el del olvido; conseguirla es saber introducir lo que se quiere recordar, en uno, y lo que se quiere olvidar, en otro.

Para variar el estado de ánimo es necesario también entrenar los pensamientos: Cualquier persona acumula un discurso de pensamientos negativos constantes. Se ha demostrado que un 95 por ciento de esas ocurrencias son falsas y que sólo un 5 por ciento son razonables. Cualquier persona está acumulando mucha basura en su cerebro; hay que conseguir salir de esa dinámica.

El tercer pilar para mejorar el estado de ánimo se basa en el entrenamiento de los pensamientos. En opinión de Elías, se tiene poco control sobre lo que se piensa. Para conseguir mejorar este hecho se necesita entrenamiento: Los pensamientos negativos se deben situar en un contexto adecuado. Existen técnicas que lo consiguen; una de las más usadas es poner en boca de un personaje de cómic el monólogo interno. De esta forma se toman las cosas de otro modo.

La risa también varía la respiración: El depresivo inspira mucho y exhala poco; la risa provoca el efecto contrario, lo que causa que enfermedades como el asma se atenúen. Además, aumenta la refrigeración de la zona frontal del cráneo y mejora la secreción de jugos gástricos debido al movimiento de intestinos que causa la carcajada.

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Claves para cuidar la salud según la edad

Las enfermedades pueden prevenirse o retrasarse. Por eso, las asociaciones médicas de cada especialidad están enfatizando en prestarle más atención al estilo de vida y a los chequeos desde la infancia, e ir adaptándolos a cada edad. Son nuevas claves.
Estamos cambiando la mirada hacia la salud de los niños , especialmente al desarrollo temprano de la obesidad, como una manera de prevenir enfermedades a futuro”, contó Sergio Britos, profesor asociado de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Buenos Aires (UBA). También se piensa en el consumo de lácteos como medida de prevención de osteoporosis en la adultez”, agregó. Es decir, todo lo que se haga por el organismo desde el nacimiento repercutirá en las décadas siguientes . En los menores de dos años, cumplir con el calendario oficial de vacunas del Ministerio de Salud de la Nación es vital. Este año, se agregó la vacuna antigripal. Entre los 9 meses y el año, deberían hacerse análisis de sangre para ver niveles de hematocritos y hemoglobina, según la Sociedad Argentina de Pediatría. En tanto, después de los 2 años, pueden hacerse el control dental cada seis meses. La presión arterial, recomiendan, debe tomarse anualmente a partir de los 3 años, y la visión y el oído puede evaluarse cada dos años.
En la adolescencia, los especialistas están aconsejando la consulta sobre la salud sexual, y no descuidar la presión arterial ni el estado de los dientes. Además, se agrega el tema de la salud mental de los adolescentes, porque en el 90% de los suicidios existe una depresión anterior que no fue detectada.
Más adelante, enfatizan –en el caso de las mujeres– en hacerse el Pap para detectar lesiones tempranas en el cuello del útero o tomar ácido fólico para evitar malformaciones en los bebés.
A partir de los 50, recomiendan consultar por los chequeos para el colon para ambos sexos, y por la próstata.
Hay también mucho por hacer para prevenir enfermedades no transmisibles. Adolfo Rubinstein, director general del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria y jefe de medicina familiar del Hospital Italiano, afirmó que 3 de cada 4 muertes o discapacidades en la Argentina son por enfermedades crónicas : diabetes, EPOC, cardiovasculares (infartos, ataques cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca) y algunos tipos de cáncer.
A su vez, “el 65 por ciento de esas enfermedades están causadas por tres factores de riesgo principales: el consumo de tabaco o la exposición al humo, el consumo de grasas no saludables, y además el sedentarismo”, añadió Rubistein, basándose en un trabajo epidemiológico que realizó y publicó en la revista Panamericana de Salud Pública.
Es mucho lo que falta hacer desde lo comunitario, opinó. “Todavía, la Argentina no ratificó el convenio marco para el control de tabaco, impulsado por la OMS. Los espacios físicos no son funcionales para que la gente haga actividad física, y debería debatirse cómo se penaliza la venta de alimentos ricos en grasas trans . Otra traba es que hay una gran fragmentación del sistema de salud que obstaculiza que el Ministerio de Salud de la Nación pueda hacer política pública enfocada a la prevención secundaria, que consiste en detectar enfermedades cuando todavía no dan síntomas.
“ El mejor momento para adoptar los hábitos saludables, como el consumo de verduras, es durante los primeros años de vida : los chicos pueden aprender a comer bien o se puede trabajar con los docentes y los padres para que no empiecen a fumar en la adolescencia”, comentó Rubinstein.
Se está dando un cambio de paradigma en la atención de la salud. Antes todo recaía en el poder de la palabra y el control médico.
Ahora se reconoce que es la propia persona quien tiene el derecho a manejar su salud y no esperar a que la enfermedad se desarrolle . “Los médicos pueden hacer aritmética para resolver enfermedades, pero los cálculos pueden no cumplirse –resaltó el cardiólogo Daniel Flichtentrei, que analiza la relación médico-paciente–. Muchas veces, los pacientes ignoran que saben. Hoy se necesita que los médicos sean guías dispuestos a acompañarlos y señalarles el rumbo”.

Una prioridad en el país: combatir la obesidad infantil
El Ministerio de Salud bonaerense puso en marcha una campaña para prevenir y reducir la obesidad infantil, que afecta al 14% de los niños y adolescentes, según reveló una encuesta entre 27.000 chicos en edad escolar. Entre varias medidas, el Programa Salud Activa elaboró una serie de recomendaciones para comer sano, y una guía para padres y docentes:
En primer lugar, los chicos tienen que tomar el desayuno, ya que la primera comida del día aumenta la concentración, la memoria, y la capacidad física y mental para aprender y jugar.
Por otra parte, siempre es preferible el pan a cualquier galletita; y mejor si es de salvado, porque aporta más fibras.
En cuanto a los lácteos, son necesarios al menos 3 vasos o tazas de leche y/o yogur por día –preferiblemente descremados–, para fortalecer huesos y el corazón.
Una dieta rica en vitaminas y minerales tiene varios colores; esto implica comer al menos dos platos de verduras y tres frutas por día. La incorporación de proteínas llega con los huevos y con una porción diaria de carnes rojas (sacándoles la grasa) o blancas (pollo sin piel); las salchichas, los fiambres y las hamburguesas compradas deben quedar para ocasiones excepcionales. Y al menos una vez por semana hay que comer pescado.
Entre cuatro y siete veces por semana es conveniente consumir cereales o legumbres, como por ejemplo un plato chico de pastas, polenta, fideos, arroz, lentejas, garbanzos, porotos o soja.
Los chicos tienen que acostumbrarse, además, a ponerles poca sal a las comidas para cuidar el corazón. Y también deben habituarse a no repetir el plato principal; si se quedan con hambre, es más saludable que coman frutas, yogur, flan o postres con leche.
Beber abundante agua es beneficioso para el funcionamiento del cuerpo, al menos entre seis y ocho vasos por día.
En cuanto a las golosinas durante los recreos, se recomienda elegir alimentos que proporcionen nutrientes y energía, como por ejemplo barras de cereales, yogur, frutas, ensalada de frutas y turrones de maní.
lanacion.com

miércoles, 21 de julio de 2010

Dias grises o coloridos

Esta mañada desperté emocionada con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche. Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante. Mi trabajo es escoger que clase de día voy a tener.
Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso o puedo darle gracias a Dios porque las plantes estan siendo regadas gratis.
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero o puedo estar contento de que mis finanzas me empujen a planear mis compras con más inteligencia.
Hoy puedo quejarme de mi salud o puedo regocijarme de que estoy vivo.
Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo o puedo sentirme agradecida de que me permitieran haber nacido.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.
Hoy puedo murmurar amargadamente porque tengo que hacer los labores del hogar o puedo sentirme honrada porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.
Hoy el día se presenta ante mí esperando que yo le de forma, y aquí estoy, la escultora que tiene que darle forma. Lo que suceda hoy depende de mi, yo debo escoger que tipo de día voy a tener.

Anónimo

Para meditar

No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tu has hecho tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificar ati mismo y al valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.
Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quien en tu mismo lugar supo vencer; las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón. Aprende a convertir toda situación dificil en un arma para luchar.
No te quejes de tu probreza, de tu soledad o de tu suerte, enfréntate con valor y acepta que una u otra manera son el resultado de tus actos. No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan temible para claudicar.
Deja de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso, si tu has sido el ignorante, el irresponsable, tú, unicamente tú, nadie pudo haberlo sido por ti.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado como la causa de tu futuro es el presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes, imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y más en los que amas y tus problemas sin aliento morirán.
Aprende a nacer desde el dolor, y a hacer más grande, mírate al espejo de ti mismo, comienza a ser sincero contigo mismo reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo más libre y fuerte dejarás de ser un títere de las ciercunstancias de tu propio destino.
Tú eres parte de la vida, ahora despierta, lucha, decídete y triunfa. Nunca pienses en la suerte porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

Pablo Neruda

Se puede vencer la timidez

La timidez es un rasgo de carácter que se puede cambiar.
Una persona tímida está expresando temor al trato social, a enfrentarse a situaciones nuevas, a relacionarse afectivamente, a hablar, a dar una opinión, a tener una iniciativa, a participar en un grupo, a pasar vergüenza por sentirse siempre inapropiado o mal vestido o por el miedo a hacer el ridículo y al rechazo.
Los tímidos han adquirido el hábito de pasar desapercibidos y por esta razón pueden perderse muchas oportunidades en sus vidas.
El tímido es inseguro, tiene baja la autoestima, poca tolerancia a la frustración y ninguna resistencia a la crítica.
Para participar en alguna actividad, los últimos en tener en cuenta son los tímidos, porque se esconden, se van antes, se sienten mal, inseguros, y deseosos de estar solos.
La timidez no es solo un problema psicológico sino que también puede producir manifestaciones orgánicas, como sudoración en las manos, palpitaciones o colon irritable.
El tímido tiene miedo al entorno social, a las exigencias, a la mirada de los demás, a las opiniones ajenas y a lo que pueden pensar los otros o decir de él.
Se esfuerza por mantener un bajo perfil, trata de no ser notado ni distinguido en ningún aspecto para no tener que enfrentar situaciones que lo asustan, tanto las alabanzas como las críticas.
Tiene una alta autocrítica y sentimiento de inadecuación y puede llegar a ser un solitario que solo se lleva bien con su computadora.
El tímido siente que fracasa cuando intenta agradar a los demás, su inseguridad le provoca torpeza y rigidez y siempre trata de hacer lo que hacen los demás sin atreverse a ser él mismo.
Se puede sentir bien con personas conocidas pero quedarse mudo en un rincón cuando aparece gente nueva.
La timidez tiene un componente temperamental, que a veces se hereda. Son personalidades introvertidas que pueden complacerse viviendo encerrados en su mundo interno y ser cautos y desconfiados para relacionarse.
Por lo general, su timidez les produce sufrimiento, ya que pueden perder a la mujer que aman, ascensos en su trabajo, la posibilidad de vivir experiencias nuevas o de cambiar de vida, porque la rutina les da una falsa sensación de seguridad.
La timidez exige vivir aislado, evitando el contacto con los otros y rechazar la competencia porque hace que la persona renuncie antes del intento.
Existen grupos terapéuticos que resultan eficaces para los tímidos, una buena oportunidad para aprender a relacionarse y perder el temor al otro.
Estudiar teatro es también una forma de comenzar a salir de ellos mismos al ensayar distintos roles, poniéndose en el lugar del otro y dándose cuenta que se puede ser diferente.
Casi todas las tareas o deportes en equipo son recomendables, ya que obligan a vincularse, colaborando y dependiendo de los demás; y al participar con las propias habilidades se puede aprender a confiar en si mismo y a elevar la autoestima.
Un trabajo que exija atención al público es una de las mejores técnicas para aprender a dominar la timidez, porque el trato cotidiano con muchas personas diferentes quita la fobia social.
Los tímidos necesitan aprender a apreciar sus propias cualidades, aceptarse como son y darse cuenta que no tienen que ser como los demás para ser aceptados, sino tal cual son, únicos y distintos.

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Psicologia y transtornos organicos

Los órganos sufren por cuestiones emocionales trastornos funcionales que con el tiempo se convierten en lesiones orgánicas.
Lo que nos pasa no es la causa de las dolencias, sino cómo vivimos lo que nos pasa.
La causa probable de los problemas abdominales o de los espasmos es el miedo a no poder asimilar las experiencias; la de la acidez es el miedo paralizante y la de las úlceras: el miedo y ansiedad por agradar por sentirse inservible.
El aborto espontáneo también se debe al miedo, miedo al futuro. Una preocupación por algo que ocurrirá más adelante. Nos programamos anticipadamente y en forma inadecuada.
Los abscesos son el resultado de la fijación mental sobre heridas, agravios, resentimientos y deseos de venganza y de la cólera relacionada a lo que no se quiere soltar u olvidar.
Los accidentes son provocados y lesionan distintos órganos en forma inconsciente. Las personas se predisponen a tener accidentes, por una incapacidad de defenderse, por rebelión, por una necesidad autodestructiva y porque creen en el valor de la violencia. Rotura de huesos, significa rigidez, miedo a avanzar, terquedad; quemaduras: cólera, arder de furia; torceduras: resistencia a cambiar de dirección y las caídas significan temor o resistencia a transitar un camino.
El acné refleja la desaprobación y no aceptación de si mismo; es el sentimiento de inadecuación.
Las alergias se deben a la negación del propio poder en un mundo que se vive como inseguro y hostil y a la incapacidad de enfrentar los cambios.
El Alzheimer tiene también una probable causa psicológica; la imposibilidad de adaptación, el deseo de abandonar esta vida, evadirse, desentenderse y la incapacidad de enfrentar las cosas como son.
La amigdalitis se debe al miedo a la sofocación por la creatividad impedida y por las emociones reprimidas.
La angina a la incapacidad de hacerse valer y de pedir lo que se necesita. En general los problemas de garganta indican dificultades para integrar la mente con el cuerpo.
La anemia se produce por falta de alegría, la disconformidad, el miedo a la vida, sentimiento de no ser lo bastante bueno, de no servir para nada.
La picazón o prurito se relaciona con la culpa por el pasado y el remordimiento.
El dolor migratorio, un día una cosa otro otra, es debido al deseo de castigo y a la culpa.
La arteriosclerosis se debe a las resistencias y las tensiones, a la rigidez y estrechez mental y a la negativa de ver lo bueno.
Las articulaciones doloridas señalan problemas con los cambios en la orientación de la vida y la facilidad o dificultad con que se llevan a cabo.
La artritis refleja la sensación de no ser amado, la crítica y el resentimiento.
La Presbicia es el miedo al presente.
Los problemas de ovarios se relacionan con las dificultades con la creatividad.
Los problemas del páncreas se relacionan con la amargura del que se empeña en ver sólo lo malo de la vida.
La parálisis representa terror, resistencia, huída de una situación o de una persona.
Quistes o bultos en los pechos demuestran exageración de la actitud maternal, sobreprotección, actitudes despóticas, retiro del alimento. Pasarse de los límites.
Los problemas en la piel representan temor a perder la individualidad, a ser sometido, expresa sensibilidad extrema y la dificultad para integrar el adentro con el afuera.

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Una mala relaciòn de hermanos con hermanas acrecienta la depresiòn

Un reciente estudio realizado en la Cátedra de Psiquiatría de la Universidad de Harvard, demostró que los hombres que mantuvieron una mala relación con sus hermanos durante la niñez tienen un mayor riesgo de sufrir depresión en su vida adulta con respecto a aquellos cuya relación entre hermanos fue armónica.
Esto no significa de ningún modo que la mala relación con los hermanos cause depresión pero si quiere decir que existe una estrecha relación entre ese tipo de vínculos y la depresión. Además parecería ser más significativo este factor que la calidad de la crianza por parte de los padres que aparenta tener un menor efecto sobre el riesgo de padecer este trastorno.
Los resultados de este estudio fueron publicados en la edición de junio de la revista “The American Journal of Psichiatry y se basan en investigaciones seguidas durante más de treinta años, debiendo los mismos sujetos completar un cuestionario cada dos años y también sus padres. Además, los voluntarios fueron entrevistados nuevamente a los 25, 30 y 50 años.
Los cuestionarios bianuales continúan hasta el presente.
Este tipo de seguimiento longitudinal es uno de los recursos más difícil de controlar en las investigaciones, debido principalmente a las deserciones que por múltiples motivos personales se producen por el paso del tiempo.
Ninguno de los 21 hombres que habían perdido a su padre en la niñez desarrolló depresión, pero entre aquellos que tuvieron una relación mala o destructiva con sus hermanos, un porcentaje significativo experimentó en la adultez episodios de mayor depresión.
Una de las críticas que se le hace a este estudio es que esta investigación fue realizada sólo con varones y puede que sólo en los hombres exista este tipo de relación entre la depresión y el vínculo con los hermanos.
Estas relaciones no han sido estudiadas convenientemente, habiendo sido más frecuentes las investigaciones relacionadas con los vínculos con los padres.
También es importante considerar que la mayoría de las veces las rivalidades entre hermanos sobrevienen precisamente por diferencias que hacen sus padres en su trato con ellos.
Generalmente los padres suelen proteger más a los hijos aparentemente más desvalidos o débiles y exigirles más a los hijos normales; pero también es evidente que cuando existen factores de personalidad más compatibles en alguno de los hijos los padres no pueden evitar demostrar su preferencia.
No se trata de ser buenos o malos padres sino en que es inevitable el hecho de que mantengan mejores vínculos con los hijos con los que tienen mayores afinidades y relaciones más difíciles con otros que piensan diferente.
Los hijos no son todos iguales y hay que aceptar que esa diferencia es precisamente la que va a determinar de alguna manera el trato con sus padres, pero esto no quiere decir que un trato distinto pueda significar falta de afecto.

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Los limites

Los límites no constituyen solamente exigencias saludables para los niños y los jóvenes, sino que también representan la medida de la moderación para los adultos.

La libertad es la máxima aspiración para un ser humano, no así el libertinaje, que significa hacer lo que quiero, cuando quiero y como quiero, ignorando la existencia del otro, que tiene el mismo derecho a gozar de su propia libertad.

Muchos jóvenes viven una libertad sin límites, a veces arriesgando sus propias vidas y las de los demás, para probarse a si mismos y autoafirmarse como personas únicas y diferentes, pero en forma peligrosa e inapropiada.

Ensayan hasta dónde pueden llegar y se empeñan en tropezar con la misma piedra, porque necesitan auto valorarse y saber que son capaces de superar a otros.

Los modelos que la sociedad ofrece a la juventud se basan en la competencia y no en el despliegue de las capacidades que tiene cada uno, de manera que muchos jóvenes se centran en forjar su destino sin tener en cuenta la importancia de su aporte individual.

Los animales también tienen límites en sus vidas de relación en grupo y los líderes naturales son los que se encargan de hacerlos respetar, pero ellos viven en un mundo cerrado, atados a los instintos.

El deseo humano de transgredir las reglas es necesario y natural, porque si no fuera así no habría cambios ni creatividad. Sin embargo, los cambios no son aceptados de inmediato por la sociedad, que necesita asegurarse de su eficacia para adoptarlos, por lo que es necesario tener la suficiente tenacidad y perseverancia para lograrlos.

Una vida sin límites, lejos de ser gratificante, produce mucha frustración y termina siendo autodestructiva.

La vida cotidiana nos exige el respeto de los límites en todos los ámbitos de nuestra actividad. No es bueno para nadie trabajar en exceso, descansar demasiado, comer de más, excederse en la práctica de deportes o exigirle al cuerpo más de lo que puede hacer.

El respeto a los límites es el arte de la moderación tan difícil de lograr y que no todos son capaces de practicar. Muchos comen y beben en exceso, se convierten en adictos al trabajo, al deporte o al sexo; dedican sus vidas a intentar saltar más alto, correr más ligero, levantar más peso, ser más atléticos, más flacos, más jóvenes, exigiéndose a si mismos en forma exagerada y realizando verdaderas proezas con sus cuerpos.

El hombre que aprende el arte de la moderación puede permitirse ser más feliz y tener más alta la autoestima, porque se puede aceptar como es, no necesita exigirse ser quien no es, ni sufrir privaciones, ni hacer más de lo que puede sin respetar su cuerpo; y puede darse cuenta, que sólo aceptando sus límites los puede trascender.

Un ciego tiene que aceptar su ceguera para poder aprender a hacer todo sin ver, si no la acepta, además de ciego se convierte en un discapacitado total.

Se aprende a respetar los límites en la niñez; pero cuando la crianza ha sido permisiva sin esa oportunidad, se favorece la formación de un carácter débil, orientado hacia la persecución del placer, con tendencia a transgredir reglas sociales y a no tener respeto por los demás.

Los límites nos permiten construir una estructura de personalidad firme, ser dueños de nosotros mismos y nuestros propios jueces, capaces de organizar nuestras vidas en función a un proyecto, y de tomar decisiones coherentes y responsables.

Respetar los límites nos hace más confiables, más seguros de nosotros mismos y más dignos de respeto.

Lo único que no debe tener límites es la imaginación y la libertad de pensamiento.

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lunes, 19 de julio de 2010

El control del estres

No es la vida moderna la que crea el estrés, somos nosotros mismos lo que lo provocamos al elegir reaccionar emocionalmente a las exigencias externas.

Las reacciones que tenemos frente a situaciones que no podemos controlar pueden ser autodestructivas.

Si analizamos fríamente lo que nos ocurre en cada caso en particular, todo tiene una solución alternativa. Pero cuando nos aferramos a que se cumpla lo que pensábamos y nos frustramos, nos sentimos molestos e incómodos, nos quejamos, nos violentamos y en consecuencia nos estresamos.

El estrés no lo produce lo que pasa sino lo que hacemos con lo que nos pasa.

Como ejemplo, mi experiencia de hoy pudo haber sido generadora de estrés, pero yo decidí a tiempo no involucrarme emocionalmente con ese contratiempo.

Como aún no había recibido la liquidación de mi tarjeta de crédito, fui al Banco a buscar una copia.

Saqué un número y me senté a esperar que el único empleado designado para esa tarea atendiera a todos los que estaban esperando.

Cuando llegó mi turno, el hombre, de aspecto depresivo y cara de piedra, después de intentar infructuosamente con la computadora entrar en mi cuenta, me dijo que el sistema estaba muy lento y que sólo me podía dar el saldo.

Aunque mi intención era conseguir la copia de la liquidación, decidí en ese mismo instante no decir nada, aceptar lo que me daba y tratar luego de obtenerla por mi cuenta a través de Internet, aunque esa opción también era dudosa porque no dispongo de tarjeta de débito de ese banco, requisito aparentemente imprescindible para sacar una clave de acceso.

En otro momento tal vez me hubiera enojado, por perderme toda la mañana para no conseguir lo que deseaba.

Las máquinas se han adueñado del mundo pero lejos de facilitar algunas operaciones las han complicado.

Los clientes pagan cada vez más caros los servicios y sin embargo están obligados a aprender a operar las máquinas y a atenderse solos.

Pero si queremos liberarnos del estrés, tenemos que cambiar estos pensamientos por otros más sanos, que no incluyan hacer justicia ni elevar una queja; porque el estrés se adueña de nosotros cuando nos empeñamos en interpretar cada una de las situaciones como injustas principalmente porque nos apartan de nuestras expectativas, en este caso, sin tener en cuenta las limitaciones que tienen los sistemas automatizados y los seres humanos que están a cargo.

El empleado en cuestión me invitó cortésmente a volver al día siguiente, confirmando mi incuestionable convicción de que todo trámite requiere como mínimo dos visitas para su eventual solución, sea quien sea el responsable.

No podemos pensar en términos de justo o injusto, porque entonces cada circunstancia de nuestra vida será vivida con estrés, y en lugar de razonar en silencio mientras estamos en una fila por segunda o tercera vez, lo mejor es cambiar el razonamiento por otro menos tóxico y teórico, pero más realista.

Nadie es culpable porque las cosas en este mundo son así, en todos lados, los empleados no nos odian, hacen su trabajo como pueden en el mejor de los casos y nosotros tenemos que mantener los buenos modales y la calma, porque los contratiempos pueden molestarnos pero nunca merecen desequilibrarnos.

No podemos otorgarle ese poder ni a las personas ni a las cosas; y si el problema es una agenda llena, tampoco importa, pasemos los compromisos para el día siguiente, o bien para el otro, o atrevámonos a cancelar los asuntos que sabemos que no podremos cumplir en forma definitiva; sin olvidar que los contratiempos pueden llevarnos a encontrar otros caminos y otras soluciones.

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